* El plan de acción:
Una vez hayamos definido el objetivo (como veíamos en el post anterior) y ya sepamos dónde queremos ir, lo que debemos hacer es definir el camino. Si queremos ser eficaces no podemos ir “como pollo sin cabeza” porque vamos a estar derrochando energía y recursos.
Vale, partimos de la base de que a veces “más vale una acción totalmente desorganizada que una inacción perfectamente planificada”. En el siguiente post enfatizamos la importancia de la acción. Pero, ¡Cuidado! Uno de los principales errores que cometen muchos directivos, es ponerse en marcha antes de haber planificado.
Eso, generalmente provoca muchos problemas y hace que vayamos hacia donde no queremos. Lo peor es que cuesta mucho reconducir esa situación después.
Así pues, una vez aclarado ese punto, definamos de una manera clara cómo llegar al objetivo. Hagamos un plan de acción.
Los objetivos no se logran de manera espontánea o mágica por haberlos formulado. Si quiero alcanzarlo, tengo que definir de antemano, qué hacer, cómo, cuánto, cuándo y quién o quiénes van a hacerlo.
Debemos por lo tanto definir esos aspectos y hacerlo de la manera más concreta posible. Eso no podremos hacerlo sin seguir unos pasos:
- Primero debo analizar la situación. Para marcar un rumbo debo saber dónde quiero ir, pero necesito también saber dónde estoy. Debo pues profundizar y analizar la situación desde todos los puntos de vista posibles. Eso me va a marcar las condiciones de las acciones que voy a tomar.
- Lo segundo, es generar alternativas. Cuantas más, mejor. Ya las descartaremos más adelante si no son oportunas, pero en este punto, lo importante es generar el mayor número posible. Muchas veces encontramos soluciones que ni siquiera habíamos imaginado, simplemente porque no descartamos a la primera otras alternativas. Otras veces surge la solución de mezclar dos “ideas imposibles”…
- A continuación las evaluaremos. Hemos de ver la dificultad, las probabilidades de éxito, los recursos necesarios, las implicaciones…
- Sólo después de los pasos anteriores estaremos en disposición de elegir.
- Y una vez decidimos, ya podemos contestar a las preguntas que exponíamos antes.
Primero abrimos y desmenuzamos para analizar y luego vamos cerrando y concretando hasta llegar a un punto en el que, de verdad, podamos manejar las cosas y actuar.
Aquí si estará claro qué cosas concretas hay que hacer, cuál será la secuencia, quienes los involucrados, cuales serán sus implicaciones, cuales los requisitos…
Ahora ya tenemos claros cada uno de los pasos para recorrer el camino que nos lleve a nuestro objetivo.

[...] que habla de ellas). No voy a aburriros con métodos para diseñar estrategias, ni para definir planes de acción, o para fijar objetivos y metas. Ojo, no sólo estoy convencido de que eso es importante, sino que [...]