“Hace años, cuando yo era pequeña, ahí abajo había un lago. En invierno se llenaba de patos.
Alegraban toda la zona con sus graznidos y revoloteos.
Pero una noche, cuando estaban durmiendo posados en el agua, la temperatura bajó de repente y se heló el lago. Quedaron todos atrapados en el hielo.
A la mañana siguiente, todos a una, se lo llevaron volando. Y ya no hay lago”
De la película “Tomates verdes fritos”
¿Qué os parecen los patos?
No es nada nuevo que son animales con un sentimiento de pertenencia al grupo y un nivel de integración muy notables.
Cuando migran adoptan una formación en forma de “V”; revelan continuamente al que va delante; si uno de ellos flaquea, otros dos o tres se ponen a su lado, lo arropan para ayudarle a seguir; generan sinergias, tanto en el vuelo como en la búsqueda de comida o en el aviso de peligros, etc.
Es bien conocido, como digo, que son animales que trabajan en equipo. Y por eso medran.
Sin embargo, no es tan obvia ni conocida la forma como afrontan y resuelven las situaciones críticas.
Cuando se les presenta una barrera (una cadena montañosa o una gran urbe) vuelan más alto, hasta donde haga falta.

Cuando desaparece un humedal que era un final de etapa en su migración, siguen volando hasta que encuentran otro.
Cuando se quedan sin comida porque hemos urbanizado el entorno y han desaparecido animales y plantas de los que viven y se alimentan, buscan otro lugar hasta que lo encuentran.
Y cuando quedan atrapados porque se hiela el lago, se lo llevan volando a otro lugar más cálido.
En las situaciones más duras y críticas, los patos
1º SIEMPRE actúan juntos
2º NUNCA se plantean si es posible o imposible
SIMPLEMENTE LO HACEN
Así pues, cuando quieras algo, haz como los patos. Actúa en equipo y no te plantees si es posible o no.
Sólo haciendo lo podrás saber así que, sal volando…

























